Mujeres: cuidando de nosotras

cuidando de nosotras

Os dejo esta interesante reflexión sobre el rol que asumimos las mujeres, a veces desde niñas, y que puede desembocar en un conflicto de valores ¿ Cuidamos a los nuestros descuidándonos a nosotras?¿Es compatible atender a nuestros hijos, padres.. y guardar un espacio para nuestros proyectos?. Si nos supone un verdadero dilema, si dedicarnos un tiempo nos causa culpa, si no podemos encontrar un momento para nosotras es hora de llamar un coach. Es posible reconciliar estos valores, priorizar los tiempos y encontrar  la armonía.

 

http://www.mujerhoy.com/vivir/psicologia/201601/22/cuidando-nosotras-isabel-menendez-20160122100829.html

 

 

¿Quiénes son las personas más importantes en tu vida?

¿cúales son las 5 personas más importantes en tu vida?

 

Tómate un minuto y escribe las 5 personas más importantes de tu vida.

¿Lo tienes?

¿Y……………………………………………….?

¿ESTÁ TU NOMBRE EN ESA LISTA?.

¿Estás contando contigo?. ¿Guardas un poco de espacio para ti?

Si es así  ¡enhorabuena!. ¿Quién va a estar contigo en toda esta aventura? ¿A quién debes querer, cuidar..? Descúbrete, ríñete con cariño, ríete mucho de tí mismo, perdónate, y finalmente ACÉPTATE Y MÍMATE MUCHO.

Logro o fracaso escolar: a qué lo atribuimos.

 manolito triste¿Sabemos a qué atribuyen los niños sus suspensos o aprobados? ¿Cómo es su lenguaje interior?¿Qué oímos más :” me he esforzado mucho” “he tenido suerte” “soy torpe”…?

En psicología existe una teoría denominada “Atribución Causal de Weiner”, y,  está muy relacionada con el logro/fracaso escolar, pero lo podemos aplicar a cualquier ámbito. No voy a extenderme aquí sobre el tema así que si algún psicólogo despistado cae por este artículo que no se escandalice por mi síntesis.  Lo que quiero es transmitiros la siguiente idea: esta teoría trata de la percepción  que uno  tiene sobre las causas de un acontecimiento. Tomemos un niño, Juan, en adelante. Juan ha suspendido lengua. ¿Qué nos cuenta? ¿Que el profe le tiene manía, que no entiende lengua, que es tonto?. Esta autopercepción que todos tenemos del porqué nos ocurren las cosas, depende de varios factores.

  1. locus o localización. La causa es interna a mi o externa ( soy torpe/o el profe me tiene manía)
  2. estabilidad. La situación puede cambiar, o es para siempre ( me encontraba mal el día del examen/o este cole es muy difícil)
  3. capacidad de control. Tenemos control sobre lo que ha ocurrido o no (no estudié mucho/o tengo mala suerte)

Según la causa a la que atribuimos los acontecimientos nuestras conductas y expectativas cambiarán y también nuestra motivación.

  • Juan cree que haga lo que haga va a suspender porque “es torpe o porque tiene mala suerte”, se siente desanimado pues es algo innato a él y que no va a cambiar (causa interna, estable e incontrolable). La autoestima del niño sufrirá, aparecerá el miedo a fracasar de nuevo  y el diálogo interno negativo: ¿para qué voy a estudiar?  siempre voy a suspender. Nuestro niño podría decidir tirar la toalla.
  • Juan piensa que suspendió pues “no estudié mucho” ( sería interno, pero no es estable ni incontrolable), la próxima vez puede estudiar más y conseguir su aprobado, esto le motivará.

 

Si las atribuciones son positivas, si crees que las circunstancias están bajo tu control, y que puedes cambiarlas, que la próxima vez lo puedes hacer mejor , es seguro que lo lograrás. El tener control sobre los hechos siempre nos confiere seguridad.

Por ello es bueno estar atentos a con qué lenguaje se están hablando los niños, qué creen que ha pasado, y si es posible comprobar realmente las causas y  reflexionar, junto a ellos,  sobre sus atribuciones. Quizás el problema no es “su falta de capacidad” sino “su falta de esfuerzo”. Quizás necesite una ayuda extra. O puede, también, que si sus creencias acerca de sí mismo están muy arraigadas podamos ayudarnos de un Coach para que rompa esas etiquetas que no le ayudan.

  • Hace poco le pregunté a un niño. Y tú ¿por qué crees que has suspendido esas tres?. “Es  que soy muy torpe”-dijo.. “Ah  ¿y en las otras cinco  te vuelves listo?” . Se rió. Reconoció haber “vagueado” un poco en esas pues le gustaban menos . A veces sólo hay que buscarles la vuelta, relativizar y hacerles reír, incluso un poco de imaginación ayuda, ¡ponedles un gorro “con el que la lección se queda mejor”!, ¡diseñadlo juntos!. Al menos os relajaréis, y la tensión se desvanecerá.

Es interesante como educadores y como padres conocer  dónde sitúan el locus los niños para ayudarlos. No sólo en estudios, sino también en cualquier área personal de la vida: cuando riñen con un amigo, cuando pierden en un juego. ¿Dónde sitúan la responsabilidad….en ellos, en los otros, en el azar? y, en consecuencia, ¿cómo actúan?.

Cuando uno cree que todo se debe a su mala suerte, o que la culpa es de los demás, la consecuencia más habitual es la inacción, “los otros deberán venir a hablarnos” ” o contra la mala suerte no se puede luchar”. Cuando uno examina las causas y comprende que una parte depende de él es libre de elegir cómo actuar.

Y vosotros… ¿Cómo os habláis?

Aquí os dejo un enlace a un test. ¡Os animo a descubrir cual es vuestro lenguaje interior!

http://www.ucipfg.com/Repositorio/MSCG/MSCG-16/BLOQUE-ACADEMICO/Clase-Presencial/MEDICION_LOCUS_DE_CONTROL.pdf

Si alguien quiere uno más concreto para niños que no dude en escribirme….

Competitividad infantil o “Do my best”

Do      Oigo a muchos niños, incluído el mío, decir orgullosos cuando aprenden algo:” lo hago mejor que fulanito”, o “ya me sale mejor que a menganito”. Observo también que muchos padres refuerzan esta idea y me pregunto si esto es sano emocionalmente para los niños.

Está claro que hay un componente motivacional para ellos y que a veces un “pique sano” es bueno para ese empujón que les falta, para vencer el miedo a probar ciertas cosas. Pero también es cierto que, a veces los padres abusamos de las comparaciones: tu primo ya se ha comido todo, tu hermana hace mejor letra que tú y mejor no entremos en tema notas o deportes, pues aquí la línea de quién está compitiendo si el padre o los hijos, está muy difusa.

Los niños deberían encontrar su refuerzo en sí mismos, su vara de medir no debería ser el resultado de terceros sino su propio esfuerzo, independientemente del resultado. Acude a mi mente una expresión americana que me encanta: DO MY BEST, quiere decir “lo hago lo mejor que puedo”,”doy lo mejor de mí”.

Nuestros hijos no serán los mejores en todo lo que acometan, ni tampoco los peores. Pero cuando nuestro baremo está en los demás, y salimos mal parados en la comparación, esto puede conllevar mucha frutración. ¿Qué es mejor superar a los demás o superarse a uno mismo?. Si el niño lo está haciendo lo mejor que puede, es esto lo que debemos aplaudir, fomentar que se sienta orgulloso de sí mismo, lo que elevará su autoconcepto,  y en caso de compararle con otros, enfocarnos siempre  en el esfuerzo, no en el logro.

Los tres filtros de Sócrates

Un discípulo llegó muy agitado a la casa de Sócrate y empezó a hablar de esta manera:

-¡Maestro! Quiero contarte cómo un amigo tuyo estuvo hablando de ti con malevolencia…”

Sócrates lo interrumpió diciendo:

-“¡Espera! ¿Ya hiciste pasar a través de los Tres Filtros lo que me vas a decir?

-“¿Los Tres Filtros…?”

-“Sí” – replicó Sócrates. -“El primer filtro es la VERDAD. ¿Ya examinaste cuidadosamente si lo que me quieres decir es verdadero en todos sus puntos?”

-“No… lo oí decir a unos vecinos…”

-“Pero al menos lo habrás hecho pasar por el segundo Filtro, que es la BONDAD: ¿Lo que me quieres decir es por lo menos bueno?”

-“No, en realidad no… al contrario…”

-“¡Ah!” – interrumpió Sócrates.- “Entonces vamos a la último Filtro. ¿Es NECESARIO que me cuentes eso?”

– “Para ser sincero, no…. Necesario no es.”

– “Entonces -sonrió el sabio- Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario… sepultémoslo en el olvido…”

¿Tienes algo que decir a otra persona?. Recuerda pasarlo por la VERDAD, la BONDAD y la NECESIDAD antes de decirlo.